25.06.07

UGT DE LA RIOJA PIDE COHERENCIA EMPRESARIAL A LA VISTA DE LOS RESULTADOS DE LA ENCUESTA DE LA CÁMARA DE COMERCIO

La Cámara de Comercio de La Rioja ha hecho públicos los resultados de su encuesta de coyuntura empresarial relativa al segundo trimestre de 2007. Resultados que inciden en que La Rioja ha de volcarse en el desarrollo de su sector industrial a la vista del freno experimentado por el sector de la construcción.

UGT de La Rioja comparte una parte del diagnóstico cameral, pero no ve en los empresarios riojanos el reconocimiento de la urgente necesidad de proceder a un cambio de modelo productivo en nuestra Comunidad (actualmente basado en la construcción y los servicios y la pérdida de músculo industrial) ya que éste es el modelo hasta ahora potenciado y que muestra ya sus primeros síntomas de agotamiento.

Y, precisamente por ello, UGT de La Rioja exige coherencia a los empresarios riojanos. Y es que, según los datos del Ministerio de Trabajo, en dos años se han destruido 3.600 puestos de trabajo en el sector industrial riojano, mientras que el único sector que registra en La Rioja una constante generación de empleo es el sector servicios, al que se han incorporado 16.500 nuevos trabajadores en los dos últimos años.

A juicio de UGT de La Rioja , los datos de empleo no son tan positivos como indica la Encuesta de la Cámara pero, sobre todo, resulta claramente contradictorio que, a pesar de que el empresariado riojano es consciente de que debe volcarse en la industria riojana, se siga destruyendo empleo año tras año en este sector. De hecho, esta organización sindical considera que existen puntos fuertes que La Rioja no está aprovechando, tales como la arraigada industria agroalimentaria y los sectores relacionados con la industria auxiliar del automóvil que, actualmente, sólo están fabricando piezas de bajo valor añadido.

No obstante, llegados a este punto, cabe preguntarse por qué estas empresas no son lo suficientemente competitivas. Sin duda, el origen de esta situación es la falta de inversiones en capital tecnológico y humano. UGT de La Rioja coincide con la Cámara de Comercio en la falta de mano de obra cualificada. Sin embargo, la Cámara y su Encuesta no profundizan en las razones de su inexistencia, que no son otras que la ausencia de inversiones en la formación de los trabajadores y la escasa calidad del empleo, bajos salarios y poca capacidad de promoción, que se ofrece a unos trabajadores suficientemente cualificados, pero muy limitados por las pocas posibilidades que ofrece su empleo.

Por otro lado, UGT de La Rioja rechaza rotundamente los argumentos de la Encuesta en relación con el aumento de la competencia como factor que limita la actividad en las empresas. UGT de La Rioja considera que, en lugar de lamentarse por lo competitivas que son las empresas del entorno,

son los empresarios riojanos quienes tienen que empezar a invertir en la modernización de sus estructuras productivas. España y, dentro de ella, La Rioja , están a la cola en la inversión dedicada a la investigación, desarrollo e innovación y esta falta de inversión es una de las causas fundamentales por las que las empresas riojanas carecen de atractivo, completando un círculo vicioso que es necesario romper.

Además, contrariamente a lo que la Cámara propugna, UGT de La Rioja se opone a que la competitividad de las empresas siga condicionada por la enfermedad crónica de la ‘subvencionitis'. Al margen de las aportaciones públicas que hayan de realizarse, las empresas deben cambiar conceptos de fondo y ponerse a trabajar por sí mismas dedicando parte de sus recursos a la mejora de sus recursos a través de la investigación y la innovación. Eso sí, es necesario que huyan de planteamientos individualistas para pasar a otros más globales de conjunto para el sector, diseñando estrategias inter-empresariales y de dotación de valor añadido a productos sectoriales.

Y en esto, las organizaciones sindicales deben y tienen mucho que decir. Hasta el momento, todos los planes de promoción y desarrollo en la industria riojana se han realizado al margen de los agentes sociales que, sin duda, pueden ofrecer una visión más realista en el diseño y ejecución de planes que reconduzcan la actual situación del modelo productivo y de crecimiento riojano.

Todo ello permitirá atraer a La Rioja inversiones tecnológicas de nivel medio y superior, así como mantener las inversiones actuales de aquellas empresas que sepan apostar por buenas condiciones laborales y por la mejora de la formación y cualificación de los trabajadores que, finalmente, son su mayor y más valioso capital.