31.08.07

UGT DE LA RIOJA PIDE A LAS EMPRESAS BUENAS PRÁCTICAS PARA EVITAR LOS RIESGOS PSICOSOCIALES

 

EL ESTRÉS Y EL ‘SÍNDROME DEL QUEMADO' AFECTA MÁS A MUJERES QUE A HOMBRES

 

Las mujeres están expuestas a diferentes riesgos que los hombres en el trabajo, en función de su distinta distribución en los sectores productivos. Así, hay mujeres en actividades relacionadas con los movimientos repetitivos, trabajos monótonos y de poca creatividad. Muchos de estos trabajos exigen agilidad y precisión, conllevan el mantenimiento de posturas inadecuadas y forzadas, ritmos excesivos o se trata de tareas poco cualificadas alejadas de la toma de decisiones.

Este tipo de tareas, unido a otros factores laborales y sociales (las mujeres tienen peores condiciones de empleo que los hombres, sufren más precariedad laboral y encima salen peor paradas en el reparto de roles, teniendo que asumir, en general, la mayor parte de las tareas domésticas y la atención y cuidado de familiares), las conduce a situaciones de mayor riesgo que a los hombres a la hora de padecer estrés laboral o el llamado “síndrome del quemado”. Así se revela en un informe elaborado por el Observatorio Permanente de Riesgos Psicosociales de UGT.

Por eso, para UGT de La Rioja es importante dar un enfoque de género a las políticas preventivas y de salud y seguridad en el trabajo. Y para ello sería necesario fomentar la participación de las mujeres para que comuniquen los riesgos a los que crean que están sometidas.

Respecto a los riesgos psicosociales, como el estrés, que tienen mayor incidencia en la salud de las mujeres, UGT de La Rioja solicita a los empresarios que adopten una serie de buenas prácticas:

•  Fomentar la transparencia organizativa a través de la definición de tareas, objetivos y margen de autonomía de los puestos.

•  Diseñar los horarios de trabajo para compatibilizarlos con responsabilidades externas.

•  Comprobar que las exigencias de trabajo sean compatibles con las capacidades y recursos del trabajador y permitir su recuperación tras tareas físicas o mentales particularmente exigentes.

•  Crear oportunidades para la interacción social.

•  Elaborar códigos éticos de comportamiento a través de la Negociación Colectiva , consensuados con representantes de los trabajadores y empresa, que eviten situaciones que puedan generar estrés, como el acoso moral o el sexual.

•  Fomentar el trabajo en equipo, donde se consideren las opiniones de las distintas categorías.

•  Promover la estabilidad en el puesto de trabajo y establecer incentivos que compensen la adaptación a los cambios empresariales.