03.04.08

UGT DE LA RIOJA INSTA AL EMPRESARIADO RIOJANO AADQUIRIR UN COMPROMISO DE MAYOR CONTRATACIÓN INDEFINIDA

El desempleo ha descendido en La Rioja durante el mes de marzo en 98 personas. Una cifra que, si bien se enmarca en la tendencia habitual del mes de marzo (el promedio de los últimos siete años es de un descenso de 98 desempleados, coincidiendo con este mes), supone un pequeño alivio ante los mensajes de desaceleración económica que se vienen sucediendo durante las últimas semanas.

En cualquier caso, cabe destacar el buen comportamiento del desempleo femenino, que esta vez protagoniza el descenso del paro. Durante este mes, el desempleo entre las mujeres descendió en 125 personas frente al incremento de 27 hombres. Un dato que, si bien es puntual, debería convertirse en tendencia para frenar el desequilibrio existente entre ambos sexos.

Por otro lado, también resulta notable el comportamiento de los sectores agrario (el desempleo disminuye en 115 personas) y del sector servicios (desciende en 125 personas), así como el sector industrial, que se mantiene equilibrado y sólo registra 26 nuevos parados. Y, sobre todo, el sector de la construcción que, aunque ha generado 132 nuevos desempleados, su incremento no se corresponde con las cifras que debería reflejar ante una crisis real del sector en los términos en los que se viene anunciando durante los últimos meses.

En cuanto a la contratación, se advierte una reducción en el número de contratos totales formalizados en el mes de marzo (7.072 frente a los 8.633 de marzo de 2007). Además, también se observa cierta estabilidad en la tipología de contratación. De los 7.072 contratos efectuados, sólo 1.029 fueron indefinidos.  Por ello, UGT de La Rioja insta al empresariado riojano a adquirir, de una vez por todas, un compromiso de mayor contratación estable. El sindicato considera intolerable que la rotación afecte a ocho de cada diez trabajadores riojanos que abandonan el desempleo.

Por último, UGT de La Rioja considera imprescindible apuntalar un sistema productivo en el que se dote de mayor protagonismo al sector industrial, potencial generador de empleo estable y digno, así como motor de desarrollo económico por excelencia.