Al principio de la transición, el panorama sindical se diversifica en una serie de siglas que identifican a múltiples opciones, entre las que destaca la UGT.

La disputa por el espacio sindical se polariza entre la central comunista CC.OO y la UGT. Las primeras elecciones sindicales en libertad se celebran en los meses de enero y febrero de 1978. En La Rioja siempre dieron el triunfo a la UGT, por lo que ha sido y es la primera fuerza sindical de nuestra región.

El respaldo de los trabajadores demuestra el acierto de la política de UGT, que supo acudir al diálogo en los momentos necesarios sin renunciar a las medidas de fuerza si las circunstancias así lo requerían.

Ilustra esta actitud la huelga del metal que tuvo lugar entre el 26 de marzo y el 3 de mayo de 1979 con una participación altísima, en la que las acciones reivindicativas se sucedieron y cuajaron en la mayor manifestación que se había registrado en Logroño hasta entonces. La compleja negociación, en la que los trabajadores estuvieron fundamentalmente representados por UGT y CC.OO contó al final con el respaldo mayoritario de los trabajadores reunidos en asamblea.

Así mismo se produjeron acciones similares en sectores como los de la construcción, hostelería, panaderías, calzado, textil, vinícola y otros que han ido consolidando el sindicalismo en nuestra tierra.

Paralelamente se vino practicando la línea del diálogo y la concertación. Así tras la aprobación del Estatuto de Autonomía de La Rioja se llevaron a cabo negociaciones en las que bajo la denominación de Acuerdos Regionales se comprometían algunas políticas presupuestarias del Ejecutivo Autónomo con los Sindicatos más representativos.