Cristina Antoñanzas clausura la jornada “Medidas y planes de igualdad en las empresas” de UGT-FICA de La Rioja

La Federación de Industria, construcción y Agro de UGT La Rioja (UGT-FICA) ha celebrado esta mañana la Jornada “Medidas y planes de igualdad en las empresas”, impartida por Amor Vázquez, técnica del Departamento de Mujer de UGT Confederal, que ha tenido lugar en la Fundación Laboral de la Construcción. Han participado 100 delegadas y delegados de UGT-FICA de La Rioja, pertenecientes a empresas de más de 50 trabajadores/as del sector, que para el año 2022 deberán contar con planes de igualdad.

Durante la apertura, Carlos Alfaro, secretario general de UGT-FICA de La Rioja, ha explicado a los asistentes que “el objetivo principal de la jornada es dotar a los cuadros sindicales de las herramientas necesarias para defender más y mejor a las compañeras y compañeros en los centros de trabajo”.

En el ámbito regional, el secretario general de UGT-FICA de La Rioja ha persistido en que urge retomar el Diálogo Social. Además, “el Gobierno aún no ha puesto en marcha el Observatorio Industrial”. Asimismo, ha insistido en que UGT-FICA lleva más de un mes esperando una respuesta por parte de la Consejería de Desarrollo Autonómico para celebrar una reunión, y por otro lado, ha asegurado que “es imprescindible retomar la visita de obra pública en materia de prevención”, algo que ya ha sido solicitado por UGT. Alfaro también ha afirmado que “es necesario un Plan por la Industria para poder crear empleo real y de calidad en La Rioja, con salarios dignos que acaben con la precarización”.

Cristina Antoñanzas, vicesecretaria general de UGT, ha clausurado la jornada, haciendo hincapié en que los planes de igualdad son una herramienta fundamental en la negociación colectiva. “El 51% de la población estamos discriminadas y no tenemos las mismas oportunidades para acceder a los puestos de trabajo o a la promoción interna”.

Antoñanzas ha querido destacar la firma celebrada hoy del aumento del Salario Mínimo Interprofesional a 950 euros, que tendrá efectos desde el 1 de enero de este año una vez que sea publicada en el BOE. También ha recordado la obligatoriedad del registro de jornada, independientemente del tamaño de la empresa.

La vicesecretaria confederal de UGT ha anunciado que “mañana se abren las mesas de diálogo social y UGT va a intentar marcar hoja de ruta con cuestiones claras”, como la derogación de las reformas laborales (completamente la del 2012 y algunos aspectos de la del 2010). Así, “desde UGT estamos estudiando qué cuestiones se pueden cambiar ya y qué otras debemos negociar”, destacando el art 52.d del Estatuto de los Trabajadores, que avala los despidos por bajas, afirmando que “el Gobierno está trabajando para que se modifique”.

Antoñanzas ha confirmado que “o se derogan aspectos muy claves de reforma laboral de manera inmediata y se pone un calendario de derogación completa, o no nos vamos a sentar a negociar un nuevo Estatuto de los Trabajadores”. También ha insistido en la importancia de que vuelva a prevalecer el convenio sectorial con respecto al convenio de empresa.

La agenda del sindicato va más allá, con cuestiones que se deben poner encima de la mesa como la prevención de riesgos laborales o la ley de igualdad salarial. “UGT no solo se centra en el ámbito laboral,  somos un sindicato de clase y le queremos plantear al Gobierno que tiene que abrir otras mesas, como la de Industria para hablar de las industria electrointensiva para que nuestras empresas no se vayan a otros países”. 

Además, Antoñanzas ha explicado que debe derogar la reforma del 2013 de las pensiones y negociar cómo aumentar los ingresos de la Seguridad Social. Tampoco se ha olvidado de la necesidad de una transición justa y ecológica, además de las políticas sociales. “Son cuestiones que hay que negociar. Hay que dar margen de maniobra a Gobierno para que se establezcan prioridades, pero UGT va a insistir en la apertura de mesas de trabajo y de diálogo para que se aborden cuestiones fundamentales para nuestro país”.

También ha mostrado el apoyo a la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en sus protestas, afirmando que es mentira que la subida del SMI haya generado despidos en el campo.

Por último, ha recordado a las personas asistentes que “a UGT se nos mide por nuestra representatividad en las empresas, y cualquier gobierno en cualquier ámbito y de cualquier signo tiene que tener claro con quién negociar y quiénes son los interlocutores sociales en España, tal y como dice la Constitución”.