El objetivo en 2021 debe ser mantener los ERTE y derogar las reformas laborales

Los datos de paro y afiliación publicados hoy referidos a diciembre del 2020 muestran que en La Rioja hay un total de 19.228 personas en desempleo, un 1,21% más que el mes anterior. El 58,49% son mujeres, y las más afectadas siguen siendo las mayores de 45 años.

Por sectores, con respecto al mes anterior, el paro ha aumentado en todos, especialmente en Industria con 181 personas más en paro, excepto en Agricultura, que ha disminuido en 88 personas.

Atendiendo a la afiliación a la Seguridad Social, se puede observar que en la Industria Manufacturera hay 271 personas afiliadas menos que en noviembre del 2020, y en actividades administrativas también ha disminuido la afiliación en 213 personas.

La contratación, por su parte, sigue siendo temporal y precaria. De los 8.277 contratos realizados en el mes de diciembre, solo 720, es decir, un 8,70%, son indefinidos. Además, 4.030 contratos se han realizado en Servicios, lo que supone una clara muestra de la estacionalidad y la precariedad del empleo creado.

Exigencias de UGT para 2021

Los datos expuestos confirman, una vez más, la absoluta dependencia de la actividad y el empleo de la evolución de la pandemia, por tanto, hablar de trabajo supone garantizar en primer lugar la salud de la población y acelerar el proceso de vacunación que acaba de iniciarse.

Mientras tanto, es vital seguir protegiendo las rentas y los empleos en empresas y hogares. Es imprescindible prorrogar el actual acuerdo de los ERTE, que termina el 31 de enero. Este acuerdo debe servir para ayudar a las empresas, pero al mismo tiempo debe garantizar la permanencia del empleo una vez superada la crisis, para evitar despidos.  

Por otro lado, es preciso que aumente el Salario Mínimo Interprofesional, porque su congelación es injusta para los trabajadores y trabajadoras que menos ganan, y contraproducente para la economía y el empleo.

UGT recuerda que el impacto de la pandemia no puede ocultar los desequilibrios esenciales de nuestro mercado laboral, sobre todo la elevada precariedad, que hace que muchos empleos sean frágiles, volátiles y poco productivos.  En este sentido, es urgente acometer la derogación de la reforma laboral de 2012, como paso previo para construir un nuevo marco laboral más equilibrado y eficiente, que permita que la próxima reactivación se realice sobre la base de la creación de empleo de calidad, estable, seguro, más productivo y mejor retribuido.