FeSP-UGT La Rioja insta al Ayuntamiento de Logroño a aplicar el plan de contingencia adoptado para la Policía Local al inicio de la pandemia

La Federación de Empleadas y Empleados de los Servicios Públicos (FeSP) de UGT La Rioja exige un plan de contingencia que se adapte tanto al actual momento sanitario generado por la COVID-19 como a las funciones que desarrolla la Policía Local.

La crisis sanitaria que se está viviendo en este momento ha generado que el 10% de la plantilla de la Policía local de Logroño está de baja médica o en aislamiento por coronavirus. Ante esta situación, FeSP-UGT La Rioja demanda al Ayuntamiento de Logroño y a la concejal de Igualdad y Convivencia y responsable de la Policía Local, Eva Tobías Olarte, que afronten estos hechos de manera honesta y no miren para otro lado, ante una situación grave que requiere la máxima cooperación para poder garantizar la salud de la plantilla y de toda la ciudadanía.

Es cierto que desde el principio de la pandemia y hasta hoy mismo se está dotando a la Policía Local de material de protección, pero no porque se adoptara en ninguna comisión de salud, sino porque se preocuparon ciertos mandos de la Policía Local, entre los que no se encontraba el comisario jefe, Pedro José Galarreta, que en momentos cruciales vividos los últimos meses no ha estado presente.

Lo que no es cierto es que la entrada escalonada de los agentes esté funcionando, ya que solo se realiza en ciertas unidades, y el tiempo de 15 minutos entre la salida y entrada de los diferentes grupos es muy escaso para poder desinfectar las instalaciones (vestuarios, aseos, comedor, etc.). Sirva como ejemplo el de los agentes de la Unidad de Convivencia y Menores, quienes no disponen de turno de solape ni de espacio suficiente de seguridad, llegando a coincidir  hasta 12 agentes en unas dependencias cerradas de no más de 30 metros cuadrados.

Por otro lado, continúa vigente el contrato de lavado de vehículos policiales pero hace más de seis meses que no se realizan desinfecciones exhaustivas como se hacían durante el primer estado de alarma. Ahora, en cambio, se usan unos botes para desinfectar que, cuando son activados, los vehículos deben estar cerrados más de 3 horas sin nadie en su interior, por lo que no se pueden usar adecuadamente.

El intento de hacer parejas estables no es suficiente ya que al no existir grupos burbuja estancos y no aplicar este criterio en el refuerzo del servicio, hay fugas de contención constantes. Por ejemplo, este fin de semana se refuerza la Jefatura de Servicio, ya que sus titulares están aislados, pero con personas que pertenecen a turnos y brigadas diferentes.

Para colmo, a partir del próximo lunes los nuevos 30 policías locales en prácticas rotarán por todos los turnos y puestos de trabajo, algo que les pone en peligro a ellos y a toda la plantilla.

Respecto al Comité de Salud Laboral, este sindicato quiere señalar que regula lo mejor que puede y con carácter generalista el plan de contingencia para todos el funcionariado del Ayuntamiento. Se pretende así que la medida principal de este plan de contingencia sea el teletrabajo, y evidentemente para el cuerpo de la Policía Local no es viable.

Ante todo lo expuesto, FeSP-UGT La Rioja demanda al Ayuntamiento de Logroño que adapte el plan de contingencia a la gravísima situación sanitaria actual, al igual que al inicio de la pandemia y que tan buenos resultados dio, para poder garantizar la salud de la Policía Local y el buen funcionamiento de sus servicios, que son de vital importancia para la ciudadanía.