Historia UGT de La Rioja

Primeros años

Para conocer los antecedentes de la UGT nos tenemos que remontar a diciembre de 1868, fecha en la que se constituyen en España los primeros núcleos de la primera Internacional Obrera, creada por Carlos Marx cuatro años antes.

En su seno surgieron dos tendencias: la marxista, partidaria de la organización obrera, la lucha política y los principios generales que inspiran el socialismo, y la anarquista, partidaria de la espontaneidad, el apostolicismo y la solidaridad natural.

En 1870 se convoca en Barcelona el Primer Congreso Obrero, donde las distintas sociedades deciden constituir la Federación Regiona Española.

En 1872 se celebró en La Haya un Congreso donde la tesis marxista triunfó. La minoría anarquista no aceptó el resultado y a consecuencia de ello surgió la división en la Internacional y en el movimiento obrero.

En España se escinden una serie de sociedades de orientación socialista. Los tipógrafos encabezados por Pablo Iglesias, reunidos a través de la Sociedad del Arte de Imprimir - la cuna de un gigante como la llamó Juan José Morato - crearon la Federación Tipográfica Española, ejemplo de organización sindical en su momento.

De ahí surgirá - junto con el Centro Federativo de Sociedades Obreras de Barcelona - la iniciativa de una gran central sindical en todo el país. Resultado de ello es el Congreso Obrero de 1882, celebrado en Barcelona, prólogo de lo que unos años después sería la UGT. En él se defendía "mejorar las condiciones de trabajo" y los "intereses de la clase obrera frente a los patronos", y se defendía como principio la lucha de clases frente a la explotación capitalista.

 

Primero de Mayo de 1990

En 1890 se celebró por primera vez en España el 1o de Mayo. Los dirigentes ugetistas encabezaron las manifestaciones en casi todas las capitales importantes: Pablo Iglesias en Madrid y García Quejido en Barcelona.

En ese gran acontecimiento se plantearon las reivindicaciones más importantes del momento, entre ellas la jornada de trabajo de ocho horas. Miles de trabajadores de toda España salieron a la calle con sus banderas en apoyo de sus ideas.

Poco a poco, la Organización se implanta en Madrid, Bilbao, Valencia, Alicante, Oviedo... Sobre los trabajadores se ejerce la represión con detenciones, procesamientos y cárceles, a las que no escapan tampoco dirigentes como Pablo Iglesias.

En La Rioja, los mejores momentos de expansión fueron entre 1890 y 1895, en que los sucesos de Chicago debieron contraer la permisividad, constituyéndose en la capital secciones de herreros, albañiles, zapateros, carpinteros y tipógrafos.

El 1o de Mayo de 1893, los ugetistas riojanos, conjuntamente con otras sociedades obreras, asistieron a un acto en la posada de Las ánimas, al objeto de celebrar dicha fecha.

Estos inciertos pasos fueron pequeños eslabones de una cadena todavía inconsistente. Su papel más relevante fue el de atraer la atención hacia nuevas vías de emancipación, orientándose en dos ramas definidas: una, la de los trabajadores agrícolas; otra la de los artesanos y obreros.

Durante los días 7 y 8 de septiembre de 1893, Pablo Iglesias pudo, en una de sus giras, hacer escala en Logroño y tener una reunión reservada con los tipógrafos en el salón del Café Suizo y una sesión pública en el local de baile "La Tersípcore".

 

La UGT, la cabeza del movimiento obrero

La UGT participa en todas las luchas para conseguir mejoras para la clase trabajadora. Uno de los frutos más importantes de las reivindicaciones fue la promulgación de la ley que prohibía el trabajo de los niños menores de diez años.

A lo largo de estos años, la táctica de la UGT no varía: la huelga como método de lucha es un medio extremo que no se debe malgastar y, por tanto, ésta se debe organizar, controlar y dirigir rígidamente con objeto de no perderla.

Muy importante fue la huelga de los mineros de Vizcaya en 1902, en la que los trabajadores resistieron dos semanas frente a los patronos y éstos tuvieron que ceder.

Por esas mismas fechas estaban organizadas las secciones de toneleros, curtidores, albañiles, canteros, alpargateros, panaderos y agricultores de Haro, con un total de 700 afiliados. Influidos por ellos, en Santo Domingo de La Calzada se organizaron los curtidores, con perspectivas de extender la ya existente sección de alpargateros a todos los obreros del calzado.

Tenemos constancia de reuniones en Casalarreina del sector agrario; Hervías de alpargateros; Calahorra, albañiles y carreteros, contando nuestra región con cerca de 2.000 ugetistas.

Son de reseñar las huelgas llevadas a cabo durante estos primeros años de siglo. En 1902, los curtidores jarreros, pidiendo ayuda solidaria a los ebanistas de la misma ciudad. Toneleros, carpinteros, alpargateros de Logroño, los primeros y terceros de Cervera del Río Alhama hacen la huelga durante 1905, la de los trabajadores agrícolas de Navarrete a mediados del año 1906 y 1907; conserveros de Logroño, huelga general de varios oficios en la que participan 121 mujeres; toneleros en Cervera; cordeleros e hiladores durante 1910.

Finalmente son destacables las mantenidas a lo largo de 1915, según el Instituto de Reformas Sociales, en Haro de carpinteros y alpargateros, braceros de Agoncillo, alpargateros de Arnedo y Fuenmayor, obreros del campo de Anguciana y albañiles de Logroño, siendo muy diversos los motivos de todas ellas, tales como el aumento de los salarios, reducción de jornada, suspensión de máquinas en Briones, reglamentación de las condiciones de trabajo y otras más.

 

Las primeras casas del pueblo

El 28 de noviembre de 1908, la clase obrera madrileña vive una de sus jornadas más memorables: la inauguración de la Casa del Pueblo.

Desde entonces, los trabajadores disponen de un centro propio que les sirve para distintos fines: centro de cultura, escuela permanente para adultos y centro de reunión a donde iban los obreros después de salir de su trabajo. Además allí se celebran sus Congresos presididos por un busto de Carlos Marx. Posteriormente cada localidad donde se implantaba la organización, dispondría de su propia Casa del Pueblo.

Dentro de nuestra región son de destacar las existentes en su día en las localidades de Cervera del Río Alhama(C/ Alameda) y Haro (C/ 2 de Mayo).

 

De la huelga de 1917 a la II República

La situación de la clase trabajadora se hizo cada vez más insostenible por la represión a que era sometida y por la agudización de la crisis económica.

Como respuesta, en agosto de 1917 estalla la huelga general. Los obreros, tras dos semanas de resistencia, son aplastados por el Gobierno y por las fuerzas militares. Hubo más de un centenar de víctimas. Los dirigentes sindicales Largo Caballero, Julián Besteiro, Daniel Anguiano y Andrés Saborit fueron encarcelados y condenados a cadena perpetua como miembros del comité de huelga. Un año después, el proletariado los saca del penal de Cartagena, ya al elegirlos diputados, ya consiguiendo, mediante la presión popular, que sean amnistiados.

Sin embargo la respuesta de solidaridad a los movimientos del citado agosto transcurrió todavía dentro de un clima de control, destacándose en Logroño los paros en los ferrocarriles y en las empresas Madorrán y Rezola, Bergasa, Ulecia y Escalona. Los huelguistas José Ma Calleja y Gregorio Tarrero fueron encarcelados durante 83 días.

El movimiento obrero español, lo mismo que el mundial se escinde en 1921. La UGT, fiel a sus principios y por una aplastante mayoría de votos, acuerda permanecer en la Federación Sindical Internacional (FSI). Además, para evitar las influencias de los comunistas, se dota por primera vez de una Declaración de Principios, en la que se recoge la definición como Sindicato de clase y su adscripción a la lucha de clases.

Durante los años de la Dictadura de Primo de Rivera la UGT lleva a cabo un profundo trabajo de reorganización interna. La vieja estructura por oficios había muerto.

En nuestra región cabría destacar innumerables acontecimientos que jalonaron este periodo, tales como que las sociedades obreras estuvieron bajo control y fueron disueltas en cuanto intentaron la mínima acción contraria al orden establecido. Así por ejemplo, en 1926 fue clausurado "El Porvenir", en Murillo, denunciado por llevar a cabo coacciones sobre algunos empresarios. En enero de 1929 se celebró el Congreso de la Federación Local de Sociedad Obrera, al que acudieron metalúrgicos, dependientes de ultramarinos, banca, artes blancas, zapateros y otros más, debatiéndose dos tendencias: una encaminada a mantener una postura neutra respecto a las restantes asociaciones españolas; otra dispuesta a mantener los principios y tácticas de la UGT y sus federaciones nacionales, triunfando esta última.

Así mismo en Ortigosa de Cameros es de resaltar el conflicto en una industria textil en recesión, que ocupó varios meses. En dos fábricas los operarios lograron una reducción de jornada, pero los patronos hicieron lo mismo con los sueldos. En concreto en la casa Climaco el empresario amenazó con cerrar si no se llegaba a un acuerdo.

Los socialistas conjugaron la doble postura de agresión e integración con el resultado positivo de acrecentar y fortalecer para los tiempos venideros un sólido Sindicato.

 

La UGT y la II República

Al caer la Dictadura, Largo Caballero, partidario de introducir reivindicaciones políticas en la esfera de la lucha sindical, trabajó incesantemente por el advenimiento de la II República, que se proclama el 14 de abril de 1931.

Por primera vez en la historia, el Secretario General de la UGT, Francisco Largo Caballero, es Ministro de Trabajo. Como tal, dicta una serie de leyes cuyo objetivo es mejorar las condiciones de los trabajadores y sobre todo de los campesinos. Los propietarios rechazaron con violencia esas medidas. En estos años la UGT alcanza la cifra de 1.500.000 afiliados.

En nuestra tierra se experimentó un fuerte impulso con la proclamación de la República. Como ejemplo, entre mayo de 1931 y 1932 se suman 36 sociedades que pidieron su ingreso en la UGT, procedentes en su mayoría de lugares con tradición como Haro, Santo Domingo, Calahorra, Anguciana, Navarrete y otros menos significativos, como las procedentes de Lumbreras, Nalda o Badarán, engrosando elementos tanto artesanales como agrícolas.

Pero es en junio del 32 cuando el Sindicato experimenta un importante incremento, totalizando 1978 afiliados más, pertenecientes a 17 localidades en torno a la todopoderosa Federación de Trabajadores de la Tierra, la cual emitía su mensaje socialista intentando atraer a su posición a pequeños agricultores y jornaleros. Es de destacar el papel reivindicativo en la primera huelga general de ámbito nacional, convocada por la FTT el 5 de junio del 34. La prensa de aquellos días se hacía eco de la huelga con el titular "Ya es hora. En Santo Domingo de La Calzada tienen que segar los patronos".

Comenzando 1932 hubo una página negra en las reivindicaciones obreras de La Rioja, con fuerte resonancia nacional. A pocos días de los sucesos de Catilblanco, con muertes por la Guardia Civil, ocurrieron los de Arnedo. Aquí los muertos eran obreros y entre ellos un niño de corta edad. Amós Sabrás, diputado socialista, expuso los hechos ante el Parlamento, recriminando el caciquismo político. Y en el mismo año, el 18 de Octubre, celebrándose el XVII Congreso de la UGT en Madrid, Ora de Torre, de Arnedo, agradeció la asistencia y apoyos de la minoría parlamentaria a los sucesos de la ciudad.

 

Octubre de 1934

En octubre de 1934, ante la llegada al Gobierno de las derechas, con su política represiva, antidemocrática y de retroceso de las conquistas sociales, los socialistas hacen un llamamiento a la resistencia obrera.

La UGT, al lado de los anarquistas, va a escribir una de las páginas más bellas de su historia en defensa de las libertades obreras y democráticas, frente a la amenaza de un Gobierno reaccionario. Su lucha se paga con sangre. Miles de ugetistas son encarcelados y fusilados por defender la libertad.

En nuestro ámbito geográfico hubo intentos de adhesión al movimiento de Asturias, pero fueron sofocados. Un año más tarde, un editorial de "Masas", portavoz de los trabajadores riojanos, se quejaba del cierre de los sindicatos y señalaba que era hora de levantar la clausura y añadía: "?Va a someterse a toda la clase obrera al perpetuo silencio?. Es que los trabajadores no somos ciudadanos, no tenemos derecho a tener sociedades de oficio, benéficas o culturales donde tengan cauce legal nuestros anhelos, donde se planteen y resuelvan nuestros problemas, que son hoy en día los más fundamentales para la sociedad?".

En 1935 reapareció el carlismo con marcado afán proselitista, inaugurándose círculos tradicionalistas en pueblos ya influenciados por anarquistas y socialistas, como en Cuzcurrita, Arnedo o Briones, debatiéndose la región en tensiones cada vez más contrapuestas.

 

La Guerra Civil

En las elecciones de 1936 triunfan los partidos de izquierda. La victoria electoral conseguida no es respetada por los privilegiados. La sublevación militar del 18 de julio de 1936 conduce a la Guerra Civil más cruel que ha soportado nuestro país.

Los trabajadores combaten heroicamente en los frentes, y vuelven sus ojos a un hombre honesto y laborioso para que se haga cargo del Gobierno: Largo Caballero. Durante su mandato se restablece el orden en la retaguardia y se organiza el Ejercito Popular de la República.

Sin embargo, en La Rioja dos días después de la sublevación, la región estaba en manos de los alzados; quedó así alejada de la línea de fuego, pero no de la irracionalidad de la guerra, generándose un sinfín de acontecimientos a través de los Juzgados y Consejos de Guerra eventuales, surgiendo juicios sumarísimos de urgencia, no para juzgar delitos militares, sino para entender de delitos puramente políticos, sociales e ideológicos, al amparo de nuevas leyes de carácter retroactivo.

Todos los esfuerzos fueron vanos. Después de tres años de resistencia sobrehumana, la guerra se perdió. Con esta derrota comenzaban las muertes, las cárceles y los largos y penosos años de exilio para los obreros ugetistas supervivientes de la guerra. La larga noche de la dictadura había comenzado en España.

 

La clandestinidad y el exilio

La pérdida de la Guerra Civil no significó la inactividad de la UGT. Al contrario, desde el primer momento comienza la reorganización clandestina en los campos de concentración, en las cárceles y en todos los pueblos donde existían ugetistas.

Se crea además una red de solidaridad con las víctimas de la guerra y represaliados. También se establecen contactos con los militantes del exterior.

Los dirigentes de la UGT siguieron la misma suerte: Julián Besteiro y Largo Caballero mueren. El primero en la cárcel de Carmona, en 1941, el segundo en París, en 1945, a su regreso de los campos de concentración nazis. Ricardo Zabalza, Secretario General de la poderosa Federación de Trabajadores de la Tierra, es asesinado en Madrid. La organización es declarada ilegal y se confiscan sus bienes, adquiridos con el esfuerzo y el sacrificio de sus afiliados.

En Logroño, durante 1945 se gira una inspección policial en la que caen, entre otros, afiliados a UGT, terminando por desarticular todo intento de actividad.

La represión actúa contra las Comisiones Ejecutivas que se forman en el interior. En 1953 cae asesinado en la Dirección General de Seguridad Tomás Centeno, presidente de la Sexta Comisión Clandestina. En 1948 se produce también la sangrienta muerte de 22 militantes de UGT en el Pozo Fumeres (Asturias).

Las dificultades no paralizan la actividad de UGT durante la dictadura. Esta participa activamente en la guerrilla de Asturias, León y Cádiz, en la organización de Primeros de Mayo y en las huelgas más importantes de este periodo.

En 1968, una nueva oleada de terror franquista conduce a la detención, a la deportación y a la cárcel de muchos compañeros.

 

Ultimos años de la dictadura

Como generalización de una amplia conciencia antifranquista, la lucha sindical de 1970 hizo emerger el movimiento obrero de sus reductos de Asturias, Vizcaya, Barcelona y Madrid, para extenderse por las nuevas áreas industriales.

Al mismo tiempo, el sindicalismo internacional tomaba conciencia de la proximidad de una transición democrática en España y se movilizaba en apoyo de la UGT.

La Organización Internacional del Trabajo - en la que participaba la UGT desde 1974- se convirtió en una plataforma de denuncia de la falta de libertades sindicales en España.

Los trabajadores europeos de multinacionales con filiales en nuestro país, actuando con una gran conciencia solidaria, realizaron acciones para presionar a las direcciones respectivas a favor de la democratización de España.

Paralelamente en el interior de España, la acción sindical impone nuevos instrumentos de lucha en las empresas, como las asambleas, los jurados y los comités representativos. Las organizaciones obreras se plantean la unidad de acción contra la represión, mediante fondos de solidaridad, comités internos de fábricas, frentes de lucha, coordinadoras locales y plataformas reivindicativas unitarias.

El nuevo análisis de la realidad perfiló la estrategia y táctica de la UGT en los últimos años de la dictadura. Las tres líneas principales de actuación se dirigieron hacia la lucha por la democracia y la libertad sindical, la recuperación del papel de la UGT en el movimiento obrero español, y la construcción del socialismo.

En el XXIX Congreso de la UGT, celebrado en 1973 en Toulouse, el último que se realiza en el exilio, se decide que la mayoría de los dirigentes pasen a actuar en el interior de forma clandestina.

En 1972, comenzó a fraguarse en La Rioja la separación de los socialistas y otras fuerzas políticas y sindicales que dentro del mundo laboral estaban definiendo sus programas. 1973 fue decisivo para la configuración de un movimiento a favor de las libertades.

UGT en La Rioja desarrollaba en esta época una intensa actividad, multiplicando sus actuaciones a pesar de la precaria situación en que la habían dejado tantos años de represión franquista. En diciembre de 1975 se establecieron 11 Federaciones que sumaban tan sólo 44 afiliados. A pesar de esta precariedad, UGT supo asumir la defensa de los trabajadores en conflictos como el de INFEMA, en la que los trabajadores se enfrentaron a la dirección y fueron abandonados a su suerte por ese instrumento del franquismo que era el Sindicato Vertical. Correspondió al abogado ugetista Javier Saenz Cosculluela la defensa de los despedidos. En 1976 se produjeron otros conflictos: Europunto (donde quedó patente la solidaridad de la clase trabajadora tanto a nivel nacional -con las firmas de los trabajadores de la construcción- como internacional, mediante la ayuda económica que los Sindicatos franceses canalizaron a través de UGT), Banco Vizcaya, conservas Collado y Ulecia, Mosaicos Bergasa y Tres.

De las detenciones más significativas cabría resaltar la efectuada en abril de 1976 en las proximidades de Assa, en la que entre otros ugetistas (Javier Saenz Cosculluela, José Francisco Gil Alutiz...) se hallaba el que sería dos años más tarde Secretario General de UGT de La Rioja, José Ma Buzarra Cano. El motivo: la preparación de la celebración del 1o de Mayo.

Merece especial mención la existencia de diferentes lugares dónde se reunían socialistas y ugetistas, destacando la farmacia de la calle Vara de Rey N: 9, regentada por Fernando Martínez López ("Nano"), en cuya rebotica se planificaron importantes estrategias políticas y sindicales.

 

XXX Congreso, otra vez en España

El XXX Congreso, presidido por Ramón Rubial, se celebró en Madrid del 15 al 18 de abril de 1976, con la participación de más de 600 delegados, de los que siete eran riojanos: Juan José Garnica Díez, Angel Fernández Morga, Urbano Espinosa Ruiz, Florentino Santamaría Val, Antonio Rodríguez Basulto, Pedro Luis Díez Macón y Javier Sáenz Cosculluela.

Este congreso puede considerarse histórico: significaba el regreso a España después de años de exilio.

Poco después, en abril de 1977, se dicta la Ley de Asociación Sindical y es legalizada la UGT. El día 13 del mismo mes fue elegido en La Rioja el primer Secretario General Natalio López Gómez. Al poco tiempo tomaría el relevo Pedro Luis Díez Macón.

La entrada en la legalidad significó un crecimiento espectacular del movimiento obrero. UGT extendió su implantación a lo largo y ancho del país. Su consolidación se concreta en el XXXI Congreso, celebrado en mayo de 1978 en Barcelona. Era el primer Congreso de la legalidad después de la dictadura franquista.

 

Elecciones democráticas

En junio de 1977 se celebran las primeras elecciones democráticas de la transición. En ellas se hacen visibles los vínculos entre la UGT y el PSOE, basados en un origen común, en una ideología compartida, un idéntico proyecto de futuro y una militancia conjunta.

Muchos de los hombres y mujeres que recorrieron los pueblos y ciudades de nuestra geografía, defendiendo el voto socialista, lo hacían bajo el impulso de la militancia en la UGT. Muchos miles de carteles pegados, lo fueron por compañeros que poseían como única finalidad la de ayudar al PSOE, al que sentían como hermano en sus aspiraciones.

De estas primeras elecciones salió como Diputado Socialista el abogado Javier Sáenz Cosculluela, conocido por defender años atrás innumerables casos de trabajadores desde su despacho profesional, lugar de encuentro de demócratas riojanos.

 

Hacia un nuevo modelo en las relaciones laborales

UGT de La Rioja desempeñó una función de proposición y vertebración, no sólo en el ámbito del trabajo, sino también de la sociedad civil. Recuérdese el papel activo previo a las primeras elecciones al Parlamento de La Rioja que, una vez celebradas, supuso el ver sindicalistas detentando la soberanía popular.

Durante la transición democrática, la UGT promovió el diálogo como posibilidad de entendimiento en la búsqueda de soluciones concertadas para la salida de la crisis económica, poniendo en práctica la dialéctica presión-negociación, que significa combinar las acciones de fuerza (huelga, movilizaciones, etc...) con el diálogo. Fruto de esta política fueron los Acuerdos Interconfederales firmados por la UGT con los empresarios y, en algunas ocasiones, con el Gobierno de la Nación (Acuerdo Nacional sobre empleo (ANE) en 1981; Acuerdo Económico y Social (AES) en 1984, etc..)

En estos acuerdos se mejoraban positivamente las relaciones laborales, se regulaban los derechos sindicales básicos y se ponía en marcha en España un nuevo y moderno modelo sindical.

Sin embargo, el camino se veía dificultado por la actitud empresarial, que en el caso de La Rioja podemos calificar de poco comprometida, voraz y negligente para con la solución de los problemas socio-laborales.

 

UGT, primera fuerza sindical

Al principio de la transición, el panorama sindical se diversifica en una serie de siglas que identifican a múltiples opciones, entre las que destaca la UGT. La disputa por el espacio sindical se polariza entre la central comunista CC.OO y la UGT. Las primeras elecciones sindicales en libertad se celebran en los meses de enero y febrero de 1978.

En La Rioja siempre dieron el triunfo a la UGT, por lo que ha sido y es la primera fuerza sindical de nuestra región.

El respaldo de los trabajadores demuestra el acierto de la política de UGT, que supo acudir al diálogo en los momentos necesarios sin renunciar a las medidas de fuerza si las circunstancias así lo requerían.

Ilustra esta actitud la huelga del metal que tuvo lugar entre el 26 de marzo y el 3 de mayo de 1979 con una participación altísima, en la que las acciones reivindicativas se sucedieron y cuajaron en la mayor manifestación que se había registrado en Logroño hasta entonces. La compleja negociación, en la que los trabajadores estuvieron fundamentalmente representados por UGT y CC.OO contó al final con el respaldo mayoritario de los trabajadores reunidos en asamblea.

Así mismo se produjeron acciones similares en sectores como los de la construcción, hostelería, panaderías, calzado, textil, vinícola y otros que han ido consolidando el sindicalismo en nuestra tierra.

Paralelamente se vino practicando la línea del diálogo y la concertación. Así tras la aprobación del Estatuto de Autonomía de La Rioja se llevaron a cabo negociaciones en las que bajo la denominación de Acuerdos Regionales se comprometían algunas políticas presupuestarias del Ejecutivo Autónomo con los Sindicatos más representativos.

 

UGT frente a las medidas gubernamentales

En las elecciones generales del año 1982, el PSOE obtiene la mayoría absoluta y asume el Gobierno. Se iniciaba el fenómeno final de la consolidación por la cual la UGT tanto había luchado. El triunfo del PSOE en lo político y de la UGT en lo sindical abría las puertas…

hacia el cumplimiento del proyecto de progreso, solidaridad, democracia y justicia social. Sin embargo, en 1984 fue imposible alcanzar un acuerdo entre Gobierno, empresarios y las centrales sindicales y ello llevó a un aumento de la conflictividad laboral. Posteriormente el diálogo se recompone, con la firma del Acuerdo Económico y Social.

Para la central socialista, un Sindicato debe ser responsable, máxime si representa a la mayoría de la clase trabajadora. Esa responsabilidad le exige luchar por mejores condiciones de vida para el trabajador y una más justa redistribución de la riqueza. Este convencimiento llevó a nuestro sindicato a establecer la diferencia entre apoyar a un Partido Socialista y legitimar todas y cada una de las medidas del Gobierno.

Las diferencias de la UGT con el Gobierno socialista se plantearon por el diferente enfoque respecto a la política social. UGT ha seguido una política sindical que ha favorecido al saneamiento económico del país. Los logros económicos han sido obtenidos con sacrificios de los trabajadores. Gracias a ello se ha conseguido reducir la inflación e incrementar los excedentes empresariales, pero esto no ha revertido suficientemente en beneficios sociales para los asalariados, ni en la reducción del paro. Todo ello obligó a la UGT a cuestionar las medidas gubernamentales.

Se inició, por consiguiente, un proceso de distanciamiento entre ambas organizaciones que culminó en la huelga general del 14 de diciembre de 1988. En aquella jornada, UGT de La Rioja contribuyó con toda su capacidad al éxito del paro, convencida de que la reforma laboral que pretendía implantarse era un atentado inadmisible.

El masivo seguimiento que tuvo la convocatoria de paro sirvió para que el Gobierno retirara su proyecto de reforma laboral, y también sirvió para demostrar la capacidad movilizadora de los Sindicatos que, con frecuencia, se había puesto en duda.

Por lo que se refiere a UGT de La Rioja, supuso la demostración pública de su autonomía: que las decisiones que afectan al Sindicato se toman con entera libertad por sus organismos. El 28 de mayo de 1992 nuevamente se convoca a los trabajadores y así mismo el 27 de enero de 1994, con el fin de combatir las medidas sociolaborales.

A pesar de todo, UGT no ha tenido ningún reparo en alternar esa actitud de firmeza, si así lo requerían las circunstancias, con compromisos efectivos para superar los problemas más acuciantes de los trabajadores. En 1993, en plena crisis, se llegó al conocido Pacto por el Empleo y la Reactivación Económica de La Rioja, siendo el Presidente del Gobierno de coalición el socialista José Ignacio Pérez Sáenz.

Este talante ha llevado a la UGT de La Rioja a seguir impulsando acuerdos con el Gobierno autonómico y los demás interlocutores sociales, en consonancia con su disposición a negociar antes de acudir al conflicto. Los acuerdos a los que se ha llegado con el Gobierno de la derecha han pretendido impulsar una mayor conciencia social de este Gobierno con la que se aborden los problemas más urgentes de nuestra región, poniendo el acento sobre las condiciones de los trabajadores y los desempleados.

En 1996 se firmó el Pacto por el Empleo que establece como prioridad de la política económica del Gobierno la creación de empleo. Pacto que se vio complementado por el Acuerdo para la Formación Integral de La Rioja destinado a elevar el nivel de cualificación de los trabajadores de nuestra región. También en el terreno de la formación y desde 1992, en que las organizaciones empresariales y las centrales sindicales más representativas firmaron el Acuerdo Nacional de Formación Continua, UGT participa en la FORCEM (Fundación para la Formación Continua). UGT es parte del ente paritario estatal y de la comisión paritaria territorial de La Rioja, en un compromiso inequívoco con la formación, el mantenimiento del empleo y la promoción económica y social de los trabajadores.

Se pone en marcha también en este marco el Tribunal Laboral de La Rioja, fruto de la concertación de 1993, en el cual la UGT de La Rioja es parte activa.

 

Hacia el año 2.000

En el proyecto de UGT se propone buscar alternativas a los problemas que deberán afrontar los trabajadores en la sociedad del futuro, sometida a profundas transformaciones, tanto en lo cultural como en las relaciones sociales. La sociedad se enfrenta a un desafío económico y tecnológico, a colosos industriales de una…

Unión Europea por consolidar.

El reto consiste en ser capaces de conjugar lo viejo y lo nuevo. Surgen nuevos colectivos con preocupaciones no exclusivamente laborales, como son la paz, la ecología, el ocio, y el Sindicato está obligado a dar respuesta a esas nueva demandas. Es necesario un sindicalismo de participación en los centros de trabajo, insertado en las instituciones y presente donde se tomen las decisiones, en la idea de que la modernización debe ser un factor de mayor justicia social, de una sociedad más integrada y más solidaria.

Un Sindicato en el que quepan agricultores, autónomos, trabajadores de la industria y los servicios, empleados público, parados y pensionistas; un Sindicato que base la concertación, el método de avance en las conquistas sociales y laborales, desde una visión nacional, profundamente riojana, europeísta e internacionalista, como queda definido en el último Congreso de la UGT de La Rioja.

El 37 Congreso Confederal mantiene las señas de identidad de la UGT:

  • Su compromiso internacionalista como miembro fundador de la Confederación Internacional Obrera de Sindicatos Libres (CIOSL) y con la solidaridad internacional, destinando un 0,7% de las cuotas de sus afiliados en proyectos de cooperación y desarrollo.
  • Su apoyo a la Unión Europea (UE) exigiendo que la política de empleo se convierta en asunto prioritario en toda la UE y promoviendo una nueva etapa de desarrollo del Estado del Bienestar.
  • Su preocupación por los problemas sociales (Medio Ambiente, integración de las minorías, protección al desempleo, igualdad de la mujer). Y por supuesto económicos, no en vano el lema de este congreso fue por las 35 horas semanales. El control de las ETTs, de los falsos autónomos, el reparto de los beneficios de las empresas, la defensa del sector público, la aplicación de las normas de salud e higiene laboral, etc..

Reivindicaciones que hace suyas la UGT de la Rioja, que en su 7o Congreso, reunido bajo el lema "Empleo y Solidaridad" se declara como un Sindicato de compromiso. Véase la cogestión en el ámbito de las relaciones laborales tanto en el plano empresarial como en el institucional, así como la lógica mejora de las condiciones de trabajo.

En suma un Sindicato que analiza su vida centenaria, innova el presente y prepara el futuro.

 

El Futuro ya es presente

El 8º Congreso Regional celebrado los días 10 y 11 de Mayo del 2002, bajo el lema de "Tu fuerza la unión, nuestra fuerza la igualdad" ha supuesto sin duda un paso importante en la innovación del Sindicato. Con la elección del nuevo Secretario General, Carmelo Cabezón, y con el…

de una Comisión Ejecutiva renovada, se abren unos horizontes ilusionantes.

UGT de La Rioja es una organización creíble, cohesionada, con 12.000 afiliados y 1.300 delegados sindicales (49%), respetada por empresarios y poderes públicos, fruto del buen hacer del conjunto de los afiliados y de manera especial de quien fue su Secretario General durante 24 años, José Mª Buzarra Cano. La Historia no sólo de UGT, sino del proceso de transición y de consolidación de las instituciones democráticas en La Rioja no se pueden entender sin la valiosa aportación de este compañero.

Carmelo Cabezón ha recibido con fuerza y decisión el testigo esbozando las prioridades de actuación de su nuevo equipo: mayor democracia interna, acercamiento y compromiso con el conjunto de los trabajadores especialmente con los colectivos con mayores dificultades, apuesta decidida por un sindicalismo "más activo y de menos moqueta". "La Sencillez, la honestidad, la humildad y la coherencia deben ser compatibles con nuestra representación sindical ante cualquier foro".

Un programa de actuación que hace qué el futuro preparado sea ya presente.

 

30 años haciendo sindicato

El 2007 resultará ser un año importante para UGT de La Rioja. Será el año en el que celebra 30 años de intensa actividad en la región. Un año para reflexionar sobre los logros alcanzados, las metas conseguidas; pero también un año para recordar su constante e ininterrumpido compromiso con…

los trabajadores con el objetivo de conseguir nuevas cotas de bienestar ciudadano.

Estas tres décadas de actividad de UGT en La Rioja responden a la profunda necesidad de los trabajadores de contar con un movimiento sindical fuerte y organizado, capaz de luchar con mano firme en la defensa de sus intereses. Y así encara una década más, sabedor de las demandas de los trabajadores. No en vano, afronta esta nueva época liderando la acción sindical riojana como primer sindicato de La Rioja , con más de 14.000 afiliados y más de 1.400 representantes legales de los trabajadores defendiendo las siglas de la Unión General de Trabajadores.

Una responsabilidad que asumirá la nueva Comisión Ejecutiva Regional elegida durante el Congreso Regional Extraordinario celebrado en abril de 2007. El recién nombrado secretario general, Javier Granda Loza, ya advierte del rumbo que tomará el sindicato: "nos dedicaremos a lo que nos es propio, la defensa de los intereses de los trabajadores" para relegar a un segundo plano la acción institucional. Su popular frase "me veréis más pisando viruta que moqueta" se comienza a convertir en realidad. Y es que este sindicato, en constante proceso de renovación, tratará de que los próximos años se recuerden por su cercanía a los trabajadores, por el contacto con sus problemas y por la solución eficaz de sus conflictos.

130 años de experiencia son el mejor currículum para un sindicato que sigue apostando, sobre todo, por el trabajador.