Las mujeres en España trabajan gratis 51 días al año

  • UGT relanza la campaña #Yotrabajogratis, que este año cobra más importancia que nunca porque la pandemia ha dado más visibilidad al trabajo esencial que desarrollan las mujeres en el mercado de trabajo y a una injusticia que se perpetúa, la brecha salarial.
  • Las mujeres en España trabajan gratis con respecto a los hombres 51 días, desde el 11 de noviembre hasta el 31 de diciembre, solo 4 días menos que el año anterior. Una cifra inaceptable.
  • UGT confía en que el desarrollo reglamentario de los planes de igualdad y la obligatoriedad de las empresas de realizar auditorías salariales ayuden a combatir la brecha salarial.
  • El objetivo debe ser situar a España en la vanguardia de la lucha contra las discriminaciones salariales que sufren las mujeres con respecto a los hombres, máxime en un momento crucial: la reconstrucción de un nuevo país más justo, en el que se erradiquen las discriminaciones y en el que nadie se quede atrás.

 

UGT relanza hoy, 11 de noviembre, la campaña que desarrolla todos los años, desde que comenzó en 2016, para denunciar la brecha salarial entre mujeres y hombres, una lacra que aún perdura y apenas varía: en 2016 y 2017 las mujeres en España trabajábamos gratis desde el 8 de noviembre hasta el final del año; en 2018 desde el 10 de noviembre y en 2019 desde el 7 de noviembre. Este año trabajamos gratis, con respecto a los hombres, desde el 11 de noviembre hasta final de año, es decir, trabajamos 51 días gratis a consecuencia de la brecha salarial (cuatro días menos que en 2019). Los datos utilizados en esta campaña, que proceden de Eurostat, corresponden al año 2018.

Los datos

  • De los 25 países analizados (no hay datos de Grecia, Italia e Irlanda que sean comparables), la brecha salarial ha descendido respecto al año anterior en dieciséis países de la Unión Europea. En tres ha aumentado, aunque muy ligeramente: Francia (+0,1), Polonia (+ 1,6) y Eslovenia (+0,7). En dos se mantiene prácticamente invariable: España y Chipre. En el conjunto de la UE, la brecha ha descendido un 0,30 %.
  • España registró una brecha salarial del 14% según los últimos datos registrados por Eurostat, por debajo de la media de la UE, que se situó en el 15,7 %. Donde más brecha hay es en Estonia, República Checa y Alemania, superando los tres casos el 20%. Donde menos brecha hay, por el contrario, es en Rumanía, Italia y Luxemburgo, con un 5% de brecha como tope. España triplica esta cifra.
  • En España las mujeres trabajan  gratis 51 días al año, algo menos que la media de la UE (trabajan 57 días gratis), pero muy por encima de países como Rumania (11 días gratis) o Luxemburgo (17 días gratis). En el otro extremo, donde las mujeres trabajan más días gratis, se sitúan países como Estonia, Alemania, Reino Unido, República Checa, Austria y Eslovaquia (en todos ellos trabajan más de 71 días gratis al año, siendo el caso más grave el de Estonia, donde se trabajan 83 días gratis).

 

Algunas observaciones

La pandemia ha dado, si cabe, más visibilidad a una injusticia que se perpetúa pese a estar en el siglo XXI: la brecha salarial entre hombres y mujeres, a pesar del relevante papel que han tenido las mujeres durante el confinamiento, aún a riesgo de su salud y cobrando en muchos casos sueldos de miseria.

Por eso, ahora cobra más importancia que nunca la campaña de UGT #Yotrabajogratis para denunciar la brecha salarial que sufren las mujeres respecto a los hombres. Este año las empresas se ahorran 51 días del sueldo de las mujeres, con la correspondiente merma en las cotizaciones sociales y, por consiguiente, en la protección social de las mujeres (tienen pensiones más bajas, peor prestación por desempleo, etc.). Además, esto supone menos recaudación, menos ingresos para Hacienda y menos cotizaciones a la Seguridad Social.

Conviene recordar que la discriminación salarial es, de todas las discriminaciones que sufren las mujeres, la que más dificultades entraña para ser erradicada. El motivo solo puede ser explicable desde el punto de vista del coste económico que tiene para las empresas. Un coste que no sería tal porque corregir esta discriminación permitirá una mayor integración de las mujeres en el mercado laboral, con los consecuentes beneficios para la competitividad y productividad de las empresas, y también en el ámbito económico y social.

Una de las lecciones de esta crisis debe ser avanzar en la igualdad real de las mujeres y los hombres en el ámbito laboral y social y en la corresponsabilidad, de tal forma que el proceso de reconstrucción de un nuevo país deberá hacerse desde la perspectiva género, lo que supone eliminar todo tipo de discriminaciones, incluida la brecha salarial.

 

Se han producido avances legislativos importantes

Esta estadística de Eurostat, en base a datos de 2018, no recoge los avances legislativos que se han adoptado estos años en el ámbito laboral. En este sentido, hay que destacar el Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, en el que se cambia la legislación en materia de Igualdad retributiva y el “Acuerdo para el Desarrollo de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en el trabajo” son un paso fundamental para avanzar en la igualdad, si bien sus efectos se notarán con posterioridad. Este Acuerdo fue alcanzado en el marco del diálogo social y firmado el pasado 30 de julio por el Gobierno y los sindicatos UGT y CCOO, y al mismo debería unirse la patronal, lo que constataría su compromiso para acabar con una discriminación injusta, que no solo perjudica a las mujeres, sino a todo el país.

El Acuerdo impulsa el desarrollo reglamentario de los planes de igualdad en las empresas (todas aquellas con más de 50 trabajadores tendrán que tenerlo en 2022), y concreta la obligación que tienen, desde marzo de 2019, de contar con un registro salarial, para garantizar el principio de “igualdad retributiva, para trabajos de igual valor”.

El registro salarial, que debe detallarse según categorías profesionales y recoger tanto el salario base como los complementos y las percepciones extrasalariales, está en línea con la Directiva de Transparencia Salarial que está defendiendo la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en la UE, aunque ésta va un poco más allá al exigir sanciones para aquellos empresarios que no cumplen la ley. Algo que se debería implementar en España.

En este sentido, UGT ha pedido reforzar las inspecciones en las empresas para garantizar la puesta en marcha de los planes de igualdad y la igualdad retributiva.