Manifiesto 20 de junio de 2021 – Día Mundial de las Personas Refugiadas

Hoy es 20 de junio, día que desde 2001 las Naciones Unidas designaron como Día Internacional de la Personas Refugiadas, coincidiendo con el aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados aprobada en 1951. Según datos de la ONU, en estos 20 años 79,5 millones de personas en todo el mundo han tenido que huir de sus hogares. Más de la mitad son menores de edad. Las causas son: guerras, violencia generalizada, cambio climático, persecución por motivos religiosos o políticos, por género o por orientación sexual; todas ellas graves violaciones de los derechos humanos fundamentales. Las mujeres además, somos víctimas de formas específicas de persecución: matrimonio forzoso, mutilación genital, violencia de género, trata y prostitución, etc.

La Plataforma Bienvenidos Refugiados de La Rioja, en la que se integran numerosas organizaciones y personas de nuestra Comunidad, denunciamos la difícil situación que viven millones de personas desplazadas, que se ha visto agravada por la pandemia mundial del COVID-19, que se ceba en personas en situación de mayor vulnerabilidad.

Estamos aquí para denunciar las políticas europeas de migración y asilo, que lejos de dar una respuesta solidaria, basada en el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas, continúan poniendo en riesgo las vidas de cientos de miles de personas, muchas niños y niñas. Los estados miembro de la Unión Europea han apostado por externalizar sus fronteras, levantar más muros y pagar a terceros países para que contengan los naturales flujos migratorios sin importar la brutalidad con la que actúan y utilizando a las personas refugiadas como moneda de cambio. Responden a intereses contrarios a la protección que legalmente la UE está obligada a garantizar. Aquí tenemos los acuerdos con Marruecos cuyo enfoque dista mucho de poner en el centro los derechos de las personas, o el acuerdo con Turquía que vulnera la Carta Internacional de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, el Convenio Europeo de Derechos humanos, la Convención de Ginebra para los Refugiados y diferentes Directivas europeas en materia de asilo.

Estas medidas, además de estar provocando un inútil sufrimiento, ni impiden ni impedirán que las personas continúen buscando seguridad, dignidad y una vida mejor para ellas y sus hijos. Al contrario, la falta de rutas seguras y legales para llegar a Europa deja en manos de traficantes a estas personas y las lleva a escoger vías más peligrosas e inseguras. Lo estamos viendo en la ruta Canaria con noticias continuas que nos llegan de personas desaparecidas y fallecidas.

Nos avergüenza una UE que ha sido acusada ya ante la Corte Penal Internacional de La Haya de crímenes de lesa humanidad por su política de refugio. Europa mira hacia otro lado ante la tragedia insoportable en el Mediterráneo. En 2020 fallecieron, según datos de CEAR 1885 personas, y a 23 de abril de 2021 han muerto o desaparecido al menos 300 personas más que en el mismo período de 2020, según la OIM y ACNUR, aunque sabemos que desgraciadamente son muchas más las víctimas directas de estas políticas.

Los ciudadanos debemos reaccionar ante un sistema incapaz de asegurar derechos de ciudadanía para todas las personas. Garantizar la seguridad de todas las vidas, debería ser el eje de las políticas españolas, europeas e internacionales. No se puede abandonar, detener y criminalizar a quienes ejercen el derecho a migrar y a tratar de construir una vida digna. Por ello exigimos:

  • Que se cumpla la legalidad europea e internacional, habilitando vías legales y seguras para que las personas no tengan que arriesgar su vida, prestando especial atención a la violencia sexual y de género, y contra menores y personas vulnerables.
  • Un nuevo Pacto Europeo para la Migración y el Asilo, basado en la responsabilidad compartida de todos los Estados miembro, garantizando una acogida basada en el respeto a los Derechos Humanos y habilitando los presupuestos y recursos necesarios.
  • Que se deje de financiar la externalización de fronteras y se cree un cuerpo público civil y europeo de búsqueda y rescate.
  • Que se garantice la protección de las organizaciones y personas defensoras de derechos humanos que atienden y trabajan apoyando a migrantes y solicitantes de asilo.
  • Que se respeten los DD HH en la frontera sur (Ceuta, Melilla, Canarias, costa marroquí) y el resto de las fronteras europeas.
  • Que cesen las devoluciones en caliente, prácticas ilegales que niegan derechos recogidos en nuestra legislación para solicitar asilo y asistencia jurídica.
  • Que se agilice la acogida a través de programas de reasentamiento y reubicación, y que se refuerce el sistema nacional de acogida. En La Rioja, que presume de ser tierra de acogida, hemos asistido a la negativa reciente del Gobierno de La Rioja de acoger a los 17 menores que por reparto nos correspondían, reduciendo el número a solo 5 de manera vergonzante.
  • Que se liberen las patentes farmacéuticas para que la vacuna contra el Covid-19 llegue a todas las personas, incluidas las migrantes y refugiadas.
  • Que se establezca un compromiso por parte del conjunto de actores políticos, económicos y sociales en contra de bulos y mensajes xenófobos y discriminatorios, implementando un discurso público sobre la migración que sea real y ponga en valor las contribuciones y capacidades personales, culturales, sociales y económicas que la migración aporta a la sociedad basándonos en datos y evidencias.
  • Que se refuercen las políticas públicas para la convivencia con planes de barrios que apuesten por el diálogo intercultural, la gestión positiva de la diversidad y la lucha contra el racismo y la xenofobia.
  • Que se garantice igualdad de acceso y no discriminación en la atención sanitaria y que no se pueda comprometer el derecho a la vida bajo ninguna circunstancia.
  • Que se garantice el acceso al ingreso mínimo vital para los grupos más vulnerables, asegurando que cubre a víctimas de trata, solicitantes de asilo y familias migrantes con menores a su cargo, independientemente de su situación administrativa.

Se deben multiplicar los esfuerzos para que desaparezcan las causas que obligan a las personas a huir de sus países, incrementando los fondos para ayuda humanitaria y ayuda al desarrollo, sin utilizar los fondos de cooperación internacional como incentivo al control de fronteras.

Es necesaria una resolución dialogada y efectiva de los conflictos en curso, prohibiendo la venta de armas a países que violan los DD HH. Y definitivamente, es imprescindible una actuación decidida y real para acabar con la pobreza y las grandes desigualdades sociales existentes en el mundo.

 

Plataforma Bienvenidos Refugiado de La Rioja