UGT demanda la creación de empleo estable como la base para consolidar la recuperación

Los datos publicados hoy por el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) muestran que el paro ha descendido en La Rioja en 1.511 personas en el mes de septiembre, un 8,78% con respecto a agosto, lo que sitúa la tasa de desempleo en la región en el 9,75%. La tasa interanual muestra que el número de personas desempleadas es de 1.570 menos que en septiembre del 2020, por lo que la tasa interanual ha descendido un 9,09% con respecto al año pasado.

Por sexo, hay 9.693 mujeres en situación de desempleo en la región (61,73%), frente a los 6.009 hombres (38,27%). Así, esta desigualdad sigue sin corregirse y las mujeres continúan siendo las más afectadas por el paro.

Por otro lado, ha habido una bajada generalizada del paro por sectores, con un descenso de 299 personas en situación de desempleo en Agricultura (-16,77%), 125 en el colectivo de Sin Empleo Anterior (-10,67%), 89 en Construcción (-9,33%), 782 en Servicios (-7,54%) y 216 en Industria (-7,38%).

Atendiendo a la contratación, durante el mes de septiembre se han realizado 18.702 contratos en La Rioja, 5.693 más que en agosto. Aun así, tan solo 1.298, es decir, el 6,94%, han sido contratos indefinidos. Del total de contratos realizados, 7.901 han sido en Servicios, 6.641 en Agricultura, 3.778 en Industria y 382 en Construcción. Por tanto, la temporalidad y la precariedad siguen dominando las nuevas contrataciones que se realizan en la región.

La afiliación a la Seguridad Social también ha aumentado, con un total de 99.088 afiliados al Régimen General, 722 más que en septiembre. En cambio, ha disminuido en 288 personas en el Régimen Agrario y en 22 en el Régimen Especial de Empleadas del Hogar.

Ante estos datos, es urgente la creación de empleo estable para que la salida de esta crisis se asiente sobre bases más equilibradas y justas, tanto económica como socialmente. Si se quiere conseguir un crecimiento económico inclusivo y sostenible a largo plazo, debe basarse ineludiblemente en la generación de empleo de calidad, y para ello es imprescindible la derogación de una vez por todas de la reforma laboral de 2012.

Además, hay que dotar de más recursos al Servicio Público de Empleo y contar con un impulso decidido a las Políticas Activas de Empleo, necesarias para acabar con las altas cifras de paro, especialmente de larga duración, y con la precariedad que, de manera estructural, reina en el mercado laboral.

Por último, es necesario recordar que La Rioja necesita una transformación del tejido productivo hacia un modelo que permita generar empleo de calidad, con salarios dignos y contratos estables.