UGT exige salarios dignos y estabilidad laboral para consolidad el empleo

Los datos publicados hoy por el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) muestran que el paro ha descendido en La Rioja en 271 personas en el mes de noviembre, un 1,76% con respecto al mes de octubre. Así, actualmente hay un total de 15.147 personas en situación de desempleo en la región, lo que supone una tasa de paro del 9,4%.

Analizando los datos por sexos, hay 9.047 mujeres en las listas del paro, lo que supone un 59,91%, aunque han disminuido en un 2,40% (223) con respecto al mes anterior. En cambio, los hombres son 6.073, un 40,09%, y su tasa ha descendido en un 0,78% (48) durante el mes de noviembre.

Atendiendo a los sectores de producción, ha habido una bajada generalizada en todos menos en Industria, con un aumento de 10 personas en situación de desempleo. Así, en el colectivo de sin empleo anterior el paro ha descendido en un 4,09%, en Construcción un 3,06%, en Servicios un 1,97% y en el sector Agrario un 1,93%.

En el mes de noviembre se han registrado un total de 12.609 contratos en La Rioja, 8.762 menos que en el mes anterior. Del total de contratos realizados, tan solo 1.716 son indefinidos, un 13,6%. Por sectores, el que más contratos ha registrado ha sido Servicios con 6.861, seguido de Industria con 3.686, Agricultura con 1.541 y Construcción con 521.

En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, en el mes de noviembre se ha producido un total de 132.381 afiliaciones. De estas, 101.177 han sido en el régimen general, 26 más que en octubre. El sector de Empleadas del Hogar ha registrado 2.587 afiliaciones, 12 más que en el mes anterior. En cambio, el sector Agrario ha tenido 3.344 afiliaciones, 1.922 menos que el mes pasado.

Los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social reflejan la continuación de la tendencia favorable de crecimiento en el empleo. Sin embargo, se deben implementar cambios urgentes en el mercado laboral para evitar los problemas que tanto perjudican al conjunto de la economía. UGT considera que es necesario derogar de facto las reformas laborales e introducir cambios de calado que tengan un efecto claro sobre la calidad del empleo que se crea.

El sindicato advierte de que no pueden volver a acometerse devaluaciones salariales ni políticas de austeridad como las que se aplicaron tras la pasada crisis financiera y, en este sentido, reivindica que un SMI de 1.000 euros mensuales para 2022, como paso previo hasta alcanzar el 60% del salario medio en 2023 (unos 1.060 euros), es una condición imprescindible.

En la misma línea, UGT defiende que los aumentos salariales en convenio se sitúen por encima de la inflación en 2022, y que los salarios mínimos de convenio alcancen los 1.100 euros. Actualmente la variación salarial pactada se encuentra en un 1,55% (hasta octubre de este año), algo muy preocupante con una inflación que terminará el año en el entorno del 3%. Para que los salarios de convenio se puedan aumentar, la patronal debe sentarse a negociar y renovar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva por quinta vez para que así se produzca la negociación colectiva con mayor fluidez.

El funcionamiento del mercado laboral necesita de nuevos instrumentos y políticas, si queremos reducir de manera estable la tasa de desempleo hasta niveles homologables a la media europea. Para ello, es preciso reforzar las capacidades de los Servicios Públicos de Empleo, dotarlos con recursos económicos y humanos suficientes, y que se centren en las Políticas Activas de Empleo, en la orientación personalizada y la formación especializada para las personas desempleadas y ocupadas.