UGT reitera que se mantengan los ERTE para evitar más crecimiento de la desigualdad

Los datos publicados hoy por el Servicio Público de Empleo reflejan que el número de personas en situación de desempleo en La Rioja es de 18.999, lo que supone una tasa del 12,3%. Así, el paro ha subido durante el mes de noviembre en 618 personas con respecto al mes anterior, un 3,36%. Es importante mencionar que tras Islas Baleares, La Rioja es la segunda Comunidad Autónoma en la que más ha aumentado el paro en el mes de noviembre.

El desempleo sigue cebándose con las mujeres, que representan un 59% de paradas en La Rioja, frente al 41% de hombres en paro.

Por sectores, el más afectado es Servicios con una destrucción de 451 empleos, seguido de Industria con 110, Construcción con 50 y el colectivo de Sin Empleo Anterior con 31. En Agricultura, en cambio, hay 24 desempleados menos.

Atendiendo a la afiliación al Régimen General de la Seguridad Social, se observa una fuerte destrucción de empleo en Hostelería con 467 afiliados menos, consecuencia del cierre durante el mes de noviembre. Sigue la Industria Manufacturera con 354 personas afiliadas menos. El Sistema Especial Agrario muestra una bajada de afiliación de 923 varones y de 176 mujeres.

La contratación sigue mostrando la misma tendencia de precariedad y temporalidad que ya es una constante en la región. Así, del total de 9.347 contratos realizados en el mes de noviembre, 8.306 de los mismos son temporales, frente a 1.041 contratos indefinidos, un 11,14%. Es interesante ver que 3.826 de estos contratos temporales pertenecen al sector Servicios, 2.905 a la Industria, 1.286 a la Agricultura y 289 a la Construcción.

Ante estos datos, UGT reitera la necesidad de que los ERTE se mantengan todo el tiempo que sea necesario para que las personas no pierdan su capacidad adquisitiva, sosteniendo la demanda interna, y para que el tejido empresarial tenga tiempo de recuperarse, evitando así un crecimiento de la desigualdad que sería devastador.

 

Si no se controla la pandemia no habrá recuperación

Las conclusiones que se pueden extraer de estos datos son evidentes. El binomio sanidad y economía ahora más que nunca van de la mano y, como se ha comprobado con cada una de las olas de contagio, el buen funcionamiento de la economía sólo se da cuando hay seguridad y garantías en la salud.

Con los ojos puestos en las Navidades, es necesario preservar la salud con el máximo posible de medidas a nuestra disposición, para evitar un deterioro mayor de la economía y del empleo. 

Por último, es urgente que las políticas que predominen en el año 2021 sean expansivas, mantengan y aumenten lo necesario el escudo social iniciado en el confinamiento y que las buenas condiciones laborales se conviertan en una característica propia del mercado laboral español.