Unas 50 personas trabajadoras de Nueva Rioja S.A. denuncian que se incentive económicamente a los directivos de Vocento en pleno recorte salarial

Unas 50 personas trabajadoras de Nueva Rioja S.A., editora del diario La Rioja y que pertenece al grupo Vocento, se han concentrado este miércoles en la calle Vara de Rey para denunciar la aprobación de incentivos en el plazo 2022-2024 para los principales directivos de Vocento, que se repartirían 4,2 millones de euros si se cumplen determinados objetivos, en pleno recorte salarial de la plantilla.

UGT-FeSMC La Rioja cuenta en Nueva Rioja S.A. con 5 delegados sindicales, quienes han calificado la concentración como un éxito y han defendido que es hora de mejorar los salarios de los trabajadores.

Trabajadores del grupo Vocento de toda España se han concentrado a las puertas de los centros de trabajo para expresar su indignación y absoluto rechazo a los recortes de poder adquisitivo de los trabajadores mientras se premia a los directivos.

La cifra de 4,2 millones de euros no está lejos del ahorro exigido a los trabajadores y las trabajadoras para asegurar la viabilidad del grupo, que solo en 2021 supuso 7,5 millones de euros en ahorros en la partida de gastos de personal, la mayor parte de ellos debidos a los recortes salariales aplicados. En resumen, se estarían repartiendo parte de lo que las plantillas han puesto para asegurar "la viabilidad" de las empresas de Vocento.

Las representaciones de las personas trabajadoras de numerosas empresas del grupo han iniciado la preparación de acciones que han llegado a oídos de la empresa, lo que ha motivado el comunicado enviado el pasado martes por la Dirección de Recursos Humanos a toda la plantilla de Vocento. Ante esta situación, los Comités de Empresa y las secciones sindicales de UGT y CCOO en Vocento han manifestado lo siguiente:

Si en empresas con un tamaño razonable es normal tener incentivos a largo plazo para ciertos niveles de la compañía, también lo es incentivar y motivar a la plantilla y no al contrario, como ocurre en Vocento, con medidas como los recortes salariales.

Si como afirma la dirección del grupo en su comunicado, en 11 años no han cobrado ninguno de los incentivos a largo plazo al no haber alcanzado los objetivos previstos, o bien los objetivos estaban fuera de la realidad del negocio, eran irreales por tanto, o bien no se han alcanzado por una deficiente gestión que, en cualquier caso, queda en entredicho. Desde luego, son las plantillas las que no han percibido subidas de salario en los últimos 11 años, sino recortes de forma generalizada.

Y para expresar nuestra indignación y absoluto rechazo a los recortes de nuestro poder adquisitivo mientras Vocento premia a los directivos, los representantes legales de las personas trabajadoras del grupo convocamos a todas las plantillas a realizar concentraciones de protesta de 5 minutos en la puerta de cada centro de trabajo el miércoles 1 de junio, a las 13 horas.

En ellas, además de mostrar nuestro malestar por el desprecio a nuestro esfuerzo salarial y laboral, exigiremos, tal como ya hicimos ayer las dos secciones sindicales en una reunión convocada por la Dirección General de Recursos Humanos del grupo, la restitución de nuestros salarios anteriores a los recortes ejecutados en los dos últimos años, así como la devolución de las cantidades detraídas, máxime con la evolución disparada del IPC, porque entendemos que si Vocento tiene dinero para dotar un plan de incentivos con 4,2 millones de euros para los 59 directivos, además de aumentar la retribución variable del consejero delegado (un 65,3% en su caso) y del resto de consejeros, también lo tiene para devolver la parte de los salarios que recortaron de nuestras nóminas.

Seguidamente a esta convocatoria, las secciones sindicales de CCOO y UGT en Vocento se desplazarán a Córdoba para trasladar la misma reivindicación a los directivos de todas las sociedades de Vocento que han sido invitados a la presentación del nuevo plan estratégico de Vocento durante los días 1, 2 y 3 de junio en la ciudad andaluza. Acto que supondrá un desembolso de 90.000 euros que podrían ahorrarse si dicho encuentro se celebrara telemáticamente o reducir en gran medida si se limitara a una sola jornada de trabajo.