UPA recuerda que la reforma de estatutos de la Interprofesional del Vino es una demanda realizada antes del proceso de acreditación

La Unión de Pequeños Agricultores de La Rioja (UPA Rioja) quiere recordar que la reforma de estatutos de la Organización Interprofesional del Vino de Rioja (OIPVR) es una demanda de la organización, planteada desde el año 2017, para democratizar la propia institución, y que nada tiene que ver con el resultado del último proceso de renovación.

UPA recuerda que llevó a la directiva de la Interprofesional la reforma estatutaria, a la que ARAG-Asaja se opuso rotundamente, impugnando UPA posteriormente el censo de viticultores dos veces, antes de comenzar el proceso de renovación y antes de conocer los resultados para evitar que las hectáreas de grandes bodegas desvirtuaran el resultado final.

Si ARAG-Asaja apoya que las hectáreas de bodegas condicionen el censo de viticultores, a lo mejor es porque dicha superficie tiene mucho que ver con su crecimiento en estas últimas elecciones. UPA aclara asimismo que su vocal en la OIPVR y en el Consejo tiene una bodega en la que transforma parte de la uva de sus viñedos pero que no lo comercializa embotellado, mientras que dos de los cuatro vocales de ARAG-Asaja tienen bodega comercializadora, y uno de ellos pertenece a Grupo Rioja. Por ello, UPA señala que quizás la mitad de ARAG-Asaja debería sentarse en la otra parte de la mesa.

UPA quiere agradecer el extraordinario apoyo prestado por los viticultores riojanos en este proceso, que ha permitido a la organización mantener la vocalía y el 6% de la representación de los productores no asociados a cooperativas. Un resultado que a todas luces sería incluso mejor si el censo de viticultores no estuviera condicionado por sociedades jurídicas de grandes bodegas que, con cientos de hectáreas, acaban alterando la representación real de los viticultores en contra del principio básico de paridad entre partes que debería respetar la Interprofesional.